sábado, 18 de mayo de 2013
sábado, 19 de enero de 2013
Merluza en salsa de choco.
Este temporal que tenemos encima me dio ganas de cocinar, bien, despacio, rico... y tenía estos lomos de merluza del pincho. Vamos con los ingredientes:
Ponemos en una olla a pochar bien en aceite de oliva 1 ó 2 dientes de ajo (depende del tamaño) y la cebolla picada en juliana por ejemplo (no importa la forma, vamos a triturar) e incluso podemos tapar para que vaya "sudando" bien a lo que ayudaremos con la primera pizca de sal. Ahora la zanahoria picada y esperamos que se hagan lo suficiente sin importar irnos al cuarto de hora o veinte minutos. Repito que si está tapado no se sofreirá lo mismo pero correremos menos riesgos en tanto que si lo hacemos al aire requiere más de nuestra atención para no quemar nada.
Dicen los libros de cocina y los viejos manuales majar la bolsa de tinta con sal y vino en un mortero pero yo fui más heavy y ahorré ensuciar un utensilio más. Así que tinta a la olla, rompemos con nuestro ayudante de madera, subimos un poco el fuego y un buen chorretón (que no le duela) de vino blanco o cava, que también le va de maravilla. ¿No querían mezclar tinta, vino y la comida? Pues ya está.
Lavamos, retiramos el pedúnculo a los tomate, los troceamos y adentro con ellos. Dejamos reducir el vino sirviéndonos del olfato usando la nariz para saber cuando está. Un vasito de agua, tapar y dejar a fuego medio.
En un cazo con algo de aceite en el fondo doramos un diente de ajo muy picado y cuando esté incorporamos el arroz y movemos impregnándolo del sabor del aceite y del ajo. Sazonamos, subimos el fuego e incorporamos como dos veces y media el peso del arroz en agua. Cuando comience a hervir, lo dejamos 18 minutos a fuego medio y 2 ó 3 más apagado para que repose.
Precalentamos ya con antelación el horno a 200º aproximadamente. En la bandeja, recipiente... que vayamos a llevar al horno, aceite y sal por el fondo. Los filetes bien colocados y mejor aún si hay cierta separación entre ellos. Aceite por encima, sal y si les gusta y apetece, pimienta blanca. ¿Por qué no? 180º y mucho ojo nunca mejor dicho esta vez porque hay que estar atentos que se nos va, ¡se nos va! Hasta puede que sea suficiente un cuarto de hora.
Es hora de usar la batidora. Volcamos el contenido de la olla en la jarra y aunque les iba a animar al grito de ¡duro con ella! sería mentira, comencemos bajito que la ropa, la encimera y las paredes enseguida... ya me entienden. Pasamos por el chino para incorporarlo de nuevo a la olla esta vez destapada y a fuego bajo para ir regulando por evaporación la consistencia.
Y a emplatar que el estómago reclama repostaje inmediato. Dos cucharadas de la salsa de choco, calamar... encima un molde de cocina, arroz en blanco apretado un poco con la misma cuchara y comienza a aparecer la tinta por los bordes. Retirar el molde con cuidado.
Retiren con mucho cuidado Achtung! Danger! ¡Alarmas sonando! ¡Frágil! el pescado dejándolo escurrir de líquido si pueden y al plato. El final de la decoración es libertad creativa del artista en cuestión, usted decide. Se puede acabar con perejil muy picado y hasta incluso con pimentón si es bueno, ¿verdad? ¡Buen provecho!
3 dientes de ajo 1 cebolla 2 lomos de merluza 1 zanahoria 150 gr. arroz
2 tomates rojos pequeños Tinta de choco Aceite de oliva Sal Vino blanco
Ponemos en una olla a pochar bien en aceite de oliva 1 ó 2 dientes de ajo (depende del tamaño) y la cebolla picada en juliana por ejemplo (no importa la forma, vamos a triturar) e incluso podemos tapar para que vaya "sudando" bien a lo que ayudaremos con la primera pizca de sal. Ahora la zanahoria picada y esperamos que se hagan lo suficiente sin importar irnos al cuarto de hora o veinte minutos. Repito que si está tapado no se sofreirá lo mismo pero correremos menos riesgos en tanto que si lo hacemos al aire requiere más de nuestra atención para no quemar nada.
Dicen los libros de cocina y los viejos manuales majar la bolsa de tinta con sal y vino en un mortero pero yo fui más heavy y ahorré ensuciar un utensilio más. Así que tinta a la olla, rompemos con nuestro ayudante de madera, subimos un poco el fuego y un buen chorretón (que no le duela) de vino blanco o cava, que también le va de maravilla. ¿No querían mezclar tinta, vino y la comida? Pues ya está.
Lavamos, retiramos el pedúnculo a los tomate, los troceamos y adentro con ellos. Dejamos reducir el vino sirviéndonos del olfato usando la nariz para saber cuando está. Un vasito de agua, tapar y dejar a fuego medio.
En un cazo con algo de aceite en el fondo doramos un diente de ajo muy picado y cuando esté incorporamos el arroz y movemos impregnándolo del sabor del aceite y del ajo. Sazonamos, subimos el fuego e incorporamos como dos veces y media el peso del arroz en agua. Cuando comience a hervir, lo dejamos 18 minutos a fuego medio y 2 ó 3 más apagado para que repose.
Precalentamos ya con antelación el horno a 200º aproximadamente. En la bandeja, recipiente... que vayamos a llevar al horno, aceite y sal por el fondo. Los filetes bien colocados y mejor aún si hay cierta separación entre ellos. Aceite por encima, sal y si les gusta y apetece, pimienta blanca. ¿Por qué no? 180º y mucho ojo nunca mejor dicho esta vez porque hay que estar atentos que se nos va, ¡se nos va! Hasta puede que sea suficiente un cuarto de hora.
Es hora de usar la batidora. Volcamos el contenido de la olla en la jarra y aunque les iba a animar al grito de ¡duro con ella! sería mentira, comencemos bajito que la ropa, la encimera y las paredes enseguida... ya me entienden. Pasamos por el chino para incorporarlo de nuevo a la olla esta vez destapada y a fuego bajo para ir regulando por evaporación la consistencia.
Y a emplatar que el estómago reclama repostaje inmediato. Dos cucharadas de la salsa de choco, calamar... encima un molde de cocina, arroz en blanco apretado un poco con la misma cuchara y comienza a aparecer la tinta por los bordes. Retirar el molde con cuidado.
Retiren con mucho cuidado Achtung! Danger! ¡Alarmas sonando! ¡Frágil! el pescado dejándolo escurrir de líquido si pueden y al plato. El final de la decoración es libertad creativa del artista en cuestión, usted decide. Se puede acabar con perejil muy picado y hasta incluso con pimentón si es bueno, ¿verdad? ¡Buen provecho!
lunes, 24 de diciembre de 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
jueves, 13 de diciembre de 2012
Un poco de cultura.
Recibido hoy por correo electrónico:
Un poco de cultura siempre viene bien:
"Napoleón Bonaparte durante sus batallas siempre usaba una camisa de color rojo. Para él era importante, porque si era herido, con su camisa roja no se notaría su sangre y sus soldados no se preocuparían y no dejarían de luchar. Toda una prueba de honor y valor.
Doscientos años mas tarde, Mariano Rajoy utiliza siempre un pantalón marrón".
Un poco de cultura siempre viene bien:
"Napoleón Bonaparte durante sus batallas siempre usaba una camisa de color rojo. Para él era importante, porque si era herido, con su camisa roja no se notaría su sangre y sus soldados no se preocuparían y no dejarían de luchar. Toda una prueba de honor y valor.
Doscientos años mas tarde, Mariano Rajoy utiliza siempre un pantalón marrón".
Gracias Belén. Muy bueno.
martes, 11 de diciembre de 2012
A lo Mboyo
Conocíamos la paradinha, el de Panenka, el de Cruyff (y su parodia Henry-Pires) e incluso los 3 fallos máximos de Palermo ante Colombia pero lo de Ilombo Mboyo (izda.) puede crear escuela y pasar a la historia dejando su nombre como forma de lanzarlo. Es fácil, créanme: flojo, muy flojo, flojísimo, a media altura y por fuera. Más sencillo imposible... pero nadie lo había hecho.. hasta ahora... hasta él.
En ese momento, el Gent perdía 0-1 con el Waasland-Beveren con lo que de meterlo hubiera supuesto el empate, pero quizá le pareció poco y no quedó ahí la cosa ya que esto lo hace cualquiera. Para postre, se encaró con sus propios aficionados (Gante) y por todo ello dejó (¿le hicieron dejar?) la capitanía del club belga tras este encuentro. Para compensar, una obra de arte y aún por encima nuestra. La del internacional sub-19 español Ezequiel Calvente hace dos años contra Italia en el Europeo. Y también pasará a la historia, la ezequinha.
lunes, 26 de noviembre de 2012
El futuro de las matemáticas
No son una ciencia exacta las matemáticas, no señor, no lo son.
Tras un tercio de liga ya disputado el Barcelona suma 37 puntos y ya está a 11 del tercero, ¡el Real Madrid! De seguir así Pitágoras nos diría que acaba la liga con 108, ¡a 32 de su máximo rival!. Pero la misma ciencia asegura que el Atlético de Madrid terminaría con 99 puntos y Messi con 56 goles. 23 puntos entre indios y merengues son muchos para imaginar de golpe, esto no se cree ni viviendo a orillas del mismísimo Manzanares. Algo tiene que fallar, Tales también nos engañó, ¿verdad?
O sea, que manda más el futuro que las matemáticas. Lo acabo de demostrar.
Una curiosidad es que con un partido menos en casa, los culés obtuvieron 5 puntos más fuera, donde ganaron todo y en el Camp Nou empataron uno. Y el 63% de los goles son a domicilio.
Pero destacable es que a partir de la sustitución de Alves ayer, el Barça jugó con Valdés; Montoya, Piqué, Puyol, Alba; Xavi, Busquets, Cesc; Pedro, Messi e Iniesta. Todos de la cantera. Futuro.
Tras un tercio de liga ya disputado el Barcelona suma 37 puntos y ya está a 11 del tercero, ¡el Real Madrid! De seguir así Pitágoras nos diría que acaba la liga con 108, ¡a 32 de su máximo rival!. Pero la misma ciencia asegura que el Atlético de Madrid terminaría con 99 puntos y Messi con 56 goles. 23 puntos entre indios y merengues son muchos para imaginar de golpe, esto no se cree ni viviendo a orillas del mismísimo Manzanares. Algo tiene que fallar, Tales también nos engañó, ¿verdad?
O sea, que manda más el futuro que las matemáticas. Lo acabo de demostrar.
Una curiosidad es que con un partido menos en casa, los culés obtuvieron 5 puntos más fuera, donde ganaron todo y en el Camp Nou empataron uno. Y el 63% de los goles son a domicilio.
Pero destacable es que a partir de la sustitución de Alves ayer, el Barça jugó con Valdés; Montoya, Piqué, Puyol, Alba; Xavi, Busquets, Cesc; Pedro, Messi e Iniesta. Todos de la cantera. Futuro.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Risotto de calabaza y espinacas.
Ingredientes: Media calabaza, 1 manojo de espinacas, 1 puerro, 1 diente de ajo, arroz *, aceite, mantequilla, pimienta, pimentón y sal.
Ponemos a calentar agua para el caldo en una olla pequeña, y tras limpiarla metemos la calabaza con un poco de aceite al horno a 200º.
Sofreímos el ajo y el puerro picados aprovechando las partes de este último que no usemos para meterlas en el agua e ir formando caldo (si no tenemos uno hecho con antelación).
Una buena nuez de mantequilla a deshacer. No me gusta cocer las acelgas, espinacas... así que si tienen que soltar o perder algo que lo hagan en la propia preparación del plato. Enseguida se quedan en nada, "es por la merma" dijo José Mota, vamos entonces con el arroz. *125 grs para dos estaría bien, hoy le puse 150 y sobró. Removemos y dejamos que se impregne de los sabores. Sal, pimienta y primeros cazillos de agua. Mover siempre, es risotto.
Sacamos del horno la calabaza y lo ponemos a tope y calor desde arriba. Vaciamos con cuidado de no romper "el casco", picamos mucho la pulpa y la introducimos en la paella o donde estemos haciendo el arroz.
Ya sólo nos queda el pimentón (no necesita colorante) e ir incorporando caldo caliente y mover de vez en cuando para que vaya cogiendo esa consistencia cremosa que tanto nos gusta. Hay que probar, no nos queda otra y ojito que el rectificado de sal mejor cuanto antes, al principio. Si nos gusta, es fácil, echarlo sobre la cáscara y queso rallado por encima. ¿Por qué no uno de oveja?.


Sofreímos el ajo y el puerro picados aprovechando las partes de este último que no usemos para meterlas en el agua e ir formando caldo (si no tenemos uno hecho con antelación).
Una buena nuez de mantequilla a deshacer. No me gusta cocer las acelgas, espinacas... así que si tienen que soltar o perder algo que lo hagan en la propia preparación del plato. Enseguida se quedan en nada, "es por la merma" dijo José Mota, vamos entonces con el arroz. *125 grs para dos estaría bien, hoy le puse 150 y sobró. Removemos y dejamos que se impregne de los sabores. Sal, pimienta y primeros cazillos de agua. Mover siempre, es risotto.
Ya sólo nos queda el pimentón (no necesita colorante) e ir incorporando caldo caliente y mover de vez en cuando para que vaya cogiendo esa consistencia cremosa que tanto nos gusta. Hay que probar, no nos queda otra y ojito que el rectificado de sal mejor cuanto antes, al principio. Si nos gusta, es fácil, echarlo sobre la cáscara y queso rallado por encima. ¿Por qué no uno de oveja?.
Horno fuerte decíamos y en 2 ó 3 minutos... ¡tachán!
Si gustan... (ya saben).
¡Qué aproveche!
domingo, 16 de septiembre de 2012
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